Un Tributo a Ray Barragan.
Mientras la música de los Mariachi y el aroma de una comida caliente llena la sala, sería sencillo olvidar que nos encontramos en un servicio funerario. Bastante sorprendente, en efecto, ya que el ambiente parecía más una celebración que un duelo. Pero para cualquiera que conoció a Ray Barragan, esta era la celebración perfecta de una vida vivida tan plenamente, que ni siquiera la muerte podría contenerla. Si la verdadera medida del éxito de una persona se mide en qué es lo que deja atrás, entonces el legado de Ray Barragan vive en el corazón y la mente de todas las personas que lo conocieron.
Ray nació en California el 17 de julio de 1936. Sus dos padres, Narciso y Luz Barragan, eran mexicanos, por lo que Ray fue criado en una orgullosa tradición mexicano-americana. Trabajar duro, compromiso con la familia y trato cercano con la comunidad, esos eran los valores entre los que Ray se crió y que guiarían sus pasos en el mundo de los negocios. Luego de graduarse de King City High School, Ray sirvió a su país como soldado en el Ejército de los Estados Unidos por tres años. Luego de su servicio militar, Ray se mudó a Gilroy donde se desempeñó pintor en la Ford Motor Company por dos años, y luego trabajó en una plantación local de ajo, Gilroy Food. Allí conocería al amor de su vida, Mary Ann Ceballos. Se casaron en 1961 y tuvieron tres hijos, Ann Marie, Ray Jr. y Andrew. Su dedicación a su familia y su humildad de trabajar codo a codo con sus compañeros de comunidad formaron a Ray mientras comenzaba a trabajar en la industria de seguros.
Fue la habilidad de Ray de conectar con las personas de forma sincera lo que llamó la atención de Friday Aguilera, un agente de seguros local y tío de Mary Ann. Ray comenzó como un agente de débito en United Insurance, donde pasaría los próximos ocho años. Ray rápidamente se volvió productor en el negocio de los gastos finales. Sin embargo, Ray sabía que a pesar de su creciente reputación, la verdadera llave del éxito se encontraba en crear un legado y un camino para que otros lo sigan.
Con esto en mente reclutó a su hijo Ray Jr. en la industria y poco después, en 1986, ambos firmaron contrato con el Sr. Jack Londen, presidente de Lincoln Heritage Life Insurance. Pero ni siquiera su creciente reputación podría lograr que Ray se volviera complaciente. Listo para expandir su visión a un nuevo reino, Ray reclutó a Earl Leingang, Dennis Charvez y John Arballo y fundó la Golden State Agency. La agencia comenzó produciendo un humilde total de $20.000.- en promedio anual por mes. Es imposible saber si Ray y los fundadores de Golden State Agency pueden haber previsto que su agencia se volvería una de las más importantes a nivel nacional, produciendo más de $130 millones durante los siguientes 23 años. Pero cómo fue que Ray Barragan devino de pintor en una fábrica automovilística a fundador de una de las agencias de seguros más importantes del país? Para ponerlo de manera sencilla: Ray nunca olvidó de dónde venía.
Ray creía en la importancia de volver al plan Golden Memorial más accesible. Bajo el liderazgo de Ray, Golden Memorial Insurance publicó literatura, pólizas y comerciales tanto en inglés como en español. Una política que no sólo abrió la agencia a una comunidad antes desatendida, sino que, más importante aún, ayudó a mejorar las vidas de las personas. Y su entusiasmo por mejorar la vida de las personas no se terminaba en aquellos a quienes servía: también incluía a sus compañeros de trabajo.
Ray sabía que el éxito de una compañía no depende solamente del carisma de su líder: también depende de apoyar y facultar a sus agentes para que ellos mismos se transformen en líderes. Incluyendo a su hija, Marie Ann, quien se unió al negocio en 1992 y Andrew que la siguió en 1993.
El mayor triunfo de Ray fue ver a un agente convertirse de aparcador de autos a comprar su primera casa. A través de su amabilidad y generosidad, Ray se ganó los corazones de todos los afortunados que trabajaron con él. Siempre estaba disponible para cualquiera de la organización que necesitara una mano. Ray era conocido por llevar a sus mejores agentes con él a un resort en México, donde siempre era parte de la celebración.
A pesar de que los logros de Ray se observan en su empresa Golden Memorial Insurance, una compañía que hoy opera en ocho estados y emplea a más de 500 agentes, su relación con las personas a quienes sirvió será su mayor legado.
Ray Barragan fue un visionario en la industria, un orgullo para su familia y una inspiración para su comunidad; que su vida sirva de símbolo del triunfo del espíritu humano.